sábado, 3 de enero de 2015

La mala ciencia y el pensamiento crítico

Ayer mismo se publicó en este blog la entrada "¿Quieres tomar una decisión importante? Mastúrbate antes."

La entrada fue subida a Menéame y llegó a la portada de este agregador de noticias en poco tiempo. 

Quiero pedir disculpas a los posibles lectores de este humilde blog, porque se trata de una entrada falsa, redactada como una broma para un amigo. La idea era, partiendo de una frase soez sacada a colación en una conversación informal entre amigos, redactar un artículo que tuviera un cierto aire pseudocientífico, y tratar de colárselo a uno de ellos como algo verdadero. 

Fuente: Wikimedia Commons


Lo cierto es que la información referente a la oxitocina y la prolactina está sacado prácticamente en su totalidad de Wikipedia, y es cierta. La parte del supuesto estudio científico, no. Posiblemente sería interesante realizar un estudio así, si no se ha hecho ya, pero desde luego no de la manera tan poco seria descrita en la entrada.

El Mitchelson-Grünewald Institute evidentemente no existe, es un nombre inventado para malvestir la broma.

Pero esta oportunidad es importante para hablar de otro tema, y es el pensamiento crítico, y lo fácil que es colar estudios supuestamente científicos en grupos de personas.
Hay que decir que he recibido un par de comentarios de lectores más críticos quejándose de la falta de rigor del artículo, y con razón. En Menéame, el artículo recibió unos cuantos votos negativos y también algunos comentarios criticando que no hubiera referencias de este estudio en ningún otro sitio. 

La falta de rigor en las informaciones que manejamos a diario es un serio problema para el ciudadano, que tiende a aceptarlas en la medida en que se ajustan a su forma de pensar o sus expectativas. Igualmente se pone en duda información veraz y contrastada sólo porque proviene de medios con los que el lector no tiene afinidad ideológica.

La lectora de novelas - Antoine Wirtz - Fuente: Wikimedia Commons


El artículo, por absurdo y sensacionalista, no debería haber llegado a tener ninguna repercusión, pero es curioso cómo algunos elementos del mismo lo han hecho atractivo. Se me ocurren los siguientes:

- Está relacionado con el sexo, que siempre "vende"

- Una foto sugerente de una señora capta la atención del lector nada más comenzar la lectura

- El tema en sí refuerza la idea (no contrastada, que yo sepa) de que lo emocional es peor que lo racional en términos de toma de decisiones. 

- El trasfondo jocoso queda reforzado por palabrería científica y mentiras coladas entre información veraz, lo cual se presta a la confusión del lector menos crítico.

Aprovecho esta ocasión para desear a todos un Feliz Año 2015, en el que el pensamiento crítico, la lógica, y la verificación de la información nos hagan ciudadanos conscientes de lal realidad que les rodea. El cerebro es el arma más poderosa que tenemos, y hay alimentarlo adecuadamente.

Edouard Manet - El Lector - Fuente: Wikimedia Commons



1 comentario:

  1. Enhorabuena, has descubierto que decir mentiras puede llegar a funcionar :-).

    Aunque no sé cual es el problema, si dices que no está contrastado que "lo emocional es peor que lo racional en términos de toma de decisiones" ¿por qué es un problema creerse una noticia que tiene sentido aparente sin contrastarlo racionalmente? Mira que si al final resulta que es cierta... :-)

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